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El administrador parroquial de María Auxiliadora de Ushuaia Ramón Rodolfo Olmedo celebró sus 35 años de sacerdocio

El administrador parroquial de María Auxiliadora de Ushuaia Ramón Rodolfo Olmedo celebró sus 35 años de sacerdocio

El actual Administrador Parroquial de María Auxiliadora de Ushuaia, presbítero Ramón Rodolfo Olmedo de 67 años; celebró sus 35° de Ordenación Sacerdotal éste domingo 24 de abril, Día de Jesús Misericordioso; por el cual, junto a integrantes de distintas pastorales de la comunidad compartió un almuerzo.

 

El sacerdote Olmedo contó cómo Dios lo llamó a la vida sacerdotal: "En su momento me dedicaba a la pintura artística y a través de un trabajo que tenía que hacer para una parroquia, me entregaron un evangelio que yo no conocía, comencé a leerlo y me impactó, y comencé a hacer el trabajo y le dije al sacerdote que venga a verlo si le parece si está bien, entonces empezó a hablar de su vida de sacerdote y me impactó tanto que dije 'Yo quiero ser cura', y ahí empecé a hablar con uno y con otro y bueno, acá estoy".

El presbítero Olmedo comentó sobre sus sensaciones sobre su vida sacerdotal actual: "Estoy viviendo un momento muy rico, muy intenso; voy a cumplir 68 años, y ahora 35 años de sacerdote, aunque parezca un poco poético, no pido nada (a Dios) porque me ha dado todo".

Además agregó que "realmente caminando junto con él y en medio del pueblo de Dios, me ha enseñado lo que es la felicidad, la felicidad que tenía destinada para mí", aunque aceptó que el camino sacerdotal "no ha sido fácil, hubo momentos de oscuridad, de crisis, de pensar 'dejo todo y me voy, arreglate vos solo (refiriéndose a Dios) con todo esto', pero bueno, siempre la ternura de Dios, la amistad cálida del Señor, hoy por hoy, vivimos una amistad preciosa".

El sacerdote reiteró que "no le pido nada al Señor porque realmente me ha dado todo, me ha dado una familia hermosa, padres maravillosos, me ha dado la oportunidad de estar con distintas comunidades e ir descubriendo el valor de las, de la gente, amigos".

"Yo a ésta altura de mi vida, entendí que mi vocación es acompañar a mi amigo en la ventura de servir al Pueblo de Dios", concluyó.

El presbítero Ramón Rodolfo Olmedo, nació el 10 de diciembre de 1954 en Isidro Casanova, provincia de Buenos Aires; se ordenó sacerdote el 24 de abril de 1987 en la ciudad de Pehuajó.

Ingresó al seminario de La Plata en 1978, donde realizó 2 años de introductorio y después pasó al seminario mayor de La Plata, donde estuvo hasta el año 1984, y en 1986 decidió ir a trabajar a una diócesis rural, llegando a "9 de Julio" durante el mes de enero, sirviendo allí como sacerdote 26 años, hasta Diciembre de 2012.

Del 2003 al 2010, el sacerdote Olmedo contó que "mamá y papá vivían conmigo, papá fallece en el campo, entonces en el 2012/2013 decidimos pegar la vuelta para nuestra zona donde estaba toda nuestra familia, en San Justo".

En el 2013, el presbítero fue a la Diócesis de Gregorio de Laferrere del partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires; estando 6 años en la parroquia Santa Teresita, y en ese momento "el obispo me pide que vaya a Gonzalez Catán, a Nuestra Señora del Carmén".

Sobre la llegada del sacerdote Olmedo a Tierra del Fuego, contó que entre 2017 y 2021 "hago varios viajes a Ushuaia, el primero me lo regaló el obispo Gabriel Barba, porque cumplía 30 años de sacerdote, y en ese momento también fallece mi mamá. Lo que iba a ser un viaje de placer se convirtió en un viaje de duelo, así que volví a Buenos Aires para acompañar, y vuelvo para Ushuaia por los días que me quedaban".

Luego trabajando en Catán, el presbítero fue teniendo contacto con el párroco de Sagrada Familia de Ushuaia, Aldo Moschetta, quien "me pedía cubrir las vacaciones y se fue creciendo nuestra amistad", y añadió que "el año pasado, cuando él me llama avisándome que se iba a operar por el tumor que tenía en el cerebro, me impactó mucho", recordó.

El sacerdote Olmedo afirmó que "yo ya había venido por 5 veces a Ushuaia, y uno hice amistad, se encariña con una comunidad, y empecé hablar con mi obispo Jorge Carbonel (Diocesis de Laferrere) para ver que le parecía si venía dar una mano acá (Ushuaia), y lo estuvimos madurando con él y me dijo que venga".

En ésta sintonía, el presbítero Olmedo comentó que los obispos Jorge Carbonel y Jorge Cuervas se conocen, "entonces hablaron entre ellos, y vine prestado 3 años mínimo".