Austrinidad

Switch to desktop Register Login

Tanto Miguel como yo, hemos buscado de acompañar de la mejor manera posible; expresó el párroco Braccia en entrevista radial

Tanto Miguel como yo, hemos buscado de acompañar de la mejor manera posible; expresó el párroco Braccia en entrevista radial

El Párroco salesiano de la iglesia "Nuestra Señora de la Merced" de Ushuaia, presbítero Osvaldo Braccia; fue entrevistado la semana pasada por un medio radial, tras darse a conocer el anuncio de los nuevos destinos que serán enviados el año entrante, tanto el suyo, como del sacerdote Miguel Echamendi; y adelantó quienes son los dos nuevos sacerdotes que vendrán a ocupar sus cargos.

 

En entrevista radial con Angel Fretes por la 93.1 FM Espectáculo, el sacerdote Osvaldo Braccia contó que "los destinos son partes de nuestra vida religiosa de la Congregación Salesiana que llega en un determinado tiempo, sobre todo, quienes tienen cargo como directores y aveces como párroco como en mi caso, cada tres años, cada seis años, nos piden servicio en otros lugares".

 

"Aveces puede pasar que existe la posibilidad de estar nueve años, pero sería algo extraordinario, pero cada seis años está estipulado en nuestra constitución nuestros cambios", detalló.

 

En el caso del sacerdote Miguel Echamendi, el presbítero Osvaldo cotó que "hace nueve años que está residiendo en Ushuaia, y que fue mi antesesor como párroco (de La Merced), por una decisión personal, él va hacia Barcelona donde también se encuentra su familia más cercana, como una necesidad de estar cerca de los seres queridos, y en mi caso, en febrero me haré cargo del servicio pastoral en la ciudad de Mar del Plata como Director y como Párroco también".

 

"El padre Miguel se iría de Ushuaia el 2 de enero, de hecho yo lo voy a acompañar a España donde él va a recibir a partir de febrero, una comunidad salesiana bastante grande que ésta en Barcelona, y que él ya conoce, ya ha estado y lo conocen, y yo en febrero (partirá) cuando llegue el nuevo director", adelantó en la entrevista el párroco Osvaldo.

 

El presbítero Bracci fue consultado que se lleva de Ushuaia, "estamos contentos del trabajo que realizamos, creo que si nos preguntaran si nos quisiéramos ir de Ushuaia, los dos diríamos que no, pero bueno, es la vida que elegimos y son las opciones también de la congregación que nos piden servicio en distintos lugares. En el caso del padre Miguel estuvo un poco más como párroco, en mi caso estuve mucho más abocado a lo escolar, y en estos últimos tres años fui párroco porque también por una decisión del padre Miguel de no querer continuar con la responsabilidad, si bien él ha estado bastante presente y ha sido un colaborador muy presente", explicó Braccia.

 

"Personalmente fue un gusto de poder estar, de participar, de poder acompañar los procesos que se fueron dando, tanto en la comunidad, como en la parroquia, procesos que nos llevaban a pensar una mejor inserción, y también una mejor caridad de nuestro servicio pastoral", y agregó que "siempre quedan cosas para cambiar, para mejorar, siempre estamos creciendo constantemente, y creo que tanto Miguel como yo, hemos buscado de acompañar de la mejor manera posible", remarcó.

 

"Nosotros los salesianos, y esto aveces se entiende poco, cuando tenemos una parroquia, a diferencia del clero diocesano, la comunidad es la que anima a la parroquia, si bien hay que poner un párroco por una cuestión jurídica o de responsabilidades ante la diócesis, pero la comunidad es la que anima y de hecho hemos tratado de hacer eso, más allá de que él o yo hemos sido los párrocos", comentó el sacerdote Osvaldo.

 

El presbítero Osvaldo Braccia llegó a Ushuaia en el 2013, "nunca había estado en la patagónia, antes de venir a Ushuaia yo estuve en la zona de Buenos Aires, en el conurbano bonaerense, Quilmes, La Plata, La Pampa,ha sido muy rica la experiencia en la patagónia austral, tanto en la relación con los hermanos, con las otras casas salesianas".

 

"Yo estaré con el director nuevo unos días de transición para ponerlo al tanto y para presentarlo, de hecho lo conozco porque hemos sido compañeros en las etapas formativas", expresó el presbítero Osvaldo y contó que "en los actos de colegio, yo me fui despidiendo, porque al regresar a las clases van a tener otro director (director general de la casa salesiana y también apoderado legal)", concluyó.