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María es femenina, no feminista; resaltó en el día de la Virgen el párroco Moschetta

María es femenina, no feminista; resaltó en el día de la Virgen el párroco Moschetta

El Párroco de "Sagrada Familia" de Ushuaia, presbítero Aldo Marcos Moschetta; resaltó el sábado 8 de diciembre en la misa por el "Día de la Inmaculada Concepción de María", la imagen femenina de la Virgen, "María no es feminista, María es femenina, porque ella ofrece su cuerpo y su alma, esa es la diferencia radical en ésta mujer, por eso no es feminista", explicó el sacerdote a la asamblea presente.

 

"María la madre, ella es la mujer que en éste tiempo del adviento, en que nos encaminamos hacia el nacimiento del hijo, y porque digo esto justamente, porque la iglesia nace al pie de la cruz en la persona de la madre".

 

"Es la madre la que hace, abierta a esa maternidad, a la cual ella se abrió al anuncio del Angel Gabriel cuando se le presenta para ofrecerle la maternidad espiritual y corporal del hijo, ella sin requisitos, es decir, no se guarda para sí nada, abre totalmente su cuerpo, porque Dios necesita y que no ponga obstáculo alguno para que la humanación del Hijo de Dios se lleve a cabo en ella".

 

"Si María hubiese dicho a Dios por medio del angel , ´haces esto, pero hasta aqui´, si hubiese puesto un límite al accionar de Dios, ya no hubiese sido inmaculada, por eso María es prototipo, es el ejemplo, de ésta mujer que no guarda nada, que abre todo su cuerpo y alma", resaltó el sacerdote.

 

"Por eso María nos enseña que en el caminar en el que educó a su hijo, lo guardó, lo protegió, lo alimentó, lo cuidó con su mano materna y cariñosa, hasta que su hijo pudo comprender con los años quien era él, y entonces la educación se revirtió, después de que Jesús ya tuvo como 12 años, él empezó a educar a la madre acerca de quien era él", explicó el párroco.

 

"Por eso, ésto es algo maravilloso, una simbiosis espiritual, física, corporal, pero sobre todo espiritual entre madre e hijo, y esto es lo que debemos aprender a captar de éste lazo, de éste vínculo misterioso entre Jesús y su madre María, hay un vínculo maravilloso que es físico, pero también espiritual", reflexionó Moschetta.

 

"La madre que educara al hijo hasta que el hijo ya tenga esa capacidad de razonar de saber quien es, entonces será el hijo quien empiece a educar a la madre sobre la misión que tiene y para la cual vino al mundo, y ahí María tendrá que aceptar de apoco lo que nunca pudo comprender en el anuncio que escuchamos, comprendió algo, pero no todo, y porque comprendió algo, abrió el corazón de en par en par, pero no todo, no podía comprender todo, por eso necesitó que su hijo la fuera también educando".

 

"María no cae en trampas, muchas trampas tuvo ella en la vida, y no cayó en ninguna, hasta que viene el momento final, María al pie de la Cuz, ante su hijo moribundo, la espada que hurga todavía en el corazón cuando el hijo le pide a la madre, ´deja de ser mi madre´ para ser madre de todos nosotros, y desde aquel momento María empieza a ser la Iglesia que nace", expresó el sacerdote.

 

"Por eso María es iglesia naciente, y se incorpora a la iglesia como mujer, por eso la iglesia es femenina gracias al don de la madre; por eso María no es feminista, María es femenina, y hay una cualitativa diferencia, María no necesita ser feminista, no se deja llevar por ideología alguna, ni de su época ni de ahora como la quieren hacer parentar", exhortó Moschetta.

 

"María es absolutamente femenina, ¿porque?, porque ella no dice, ´yo con mi cuerpo hago lo que quiero´, ella ofrece su cuerpo y su alma, esa es la diferencia radical en ésta mujer, por eso no es feminista", explicó el presbítero.

 

"La feminista o las feministas ¿que hacen?, objetan su cuerpo, hasta ahí nomas, porque el de ellas es sagrado, pero el que llevan en su vientre no, por eso hacen lo que quieren con el otro, en cambio María, es femenina, porque ella en cuerpo y alma acepta la voluntad de un Dios, que es un Dios para toda la humanidad, esa es la diferencia fundamental que debemos comprender y no dejarnos llevar por ideologías que atentan justamente contra la vida humana", enfatizó el párroco Aldo.

 

"Estamos terminando un año donde estos temas han sido temas tremendos para todos los argentinos, y sabemos de que hablamos, María nos ha acompañado, todavía tenemos que seguir luchando, pero recuerden, la lucha es pacífica, y la lucha se da en el entendimiento y en la comprensión serena y en paz", remarcó.

 

"No caigamos en ninguna trampa, ella no se dejó engañar, al contrario, cuando aparecen las trampas, María se hace un lado, sabe como bordear el límite, el único que no tiene limites para ella y en ella es Dios con ella, y ella no le pone ningún limite a Dios pero sabe ponerle limites a la humanidad, ahí si ella pone limites".

 

"Nosotros también tenemos que aprender a poner límites cuando se acechan contra los valores, sobre todo en la vida humana, nunca límites a Dios, las cosas que son de Dios siempre son buenas para el hombre, nunca malas, y cuando una ideología te quiere hacer creer que esto es malo, entonces ahí nosotros, gracias a la maternidad de María, a su sí generoso, decimos ´no hay un limite para Dios´", alertó Moschetta.

 

"Con cuanta amargura muchas veces, muchos matrimonios sufren porque entre ellos no hay acuerdo en estas cosas, cuantos varones que han engendrado hijos se encuentran muchas veces entrampados con decisiones de las mujeres que deciden otra cosa para la vida que juntos, ¡no uno!, ¡juntos!, han decidido engendrar, eso no es amor, eso es egoísmo, y el egoísmo es la madre de todas las miserias", lamentó el cura.

 

"Recuerden siempre, nunca se dejen engañar por los egoísmos, por eso la lectura del génesis nos ayuda a comprender algo del pecado original, le dice Yahveh al hombre ´¿quien te dijo que estabas desnudo?´, Dios le tiene que preguntar".

 

"La palabra desnudo en hebreo se traduce ´estaba poco luminoso´, el hombre perdió la luz, y cuando el hombre perdió la luz, necesito de la luz, de la otra luz de Cristo que viniera a iluminar su vida, y esa luz, la recibimos con la madre", reflexionó Moschetta.

 

"María es el sí de Dios a todas las promesas, quien está para ayudarnos a decir el sí perfecto, por eso María esta en la iglesia, y la iglesia es femenina, y la iglesia es María, y la iglesia es perfecta en su sí que ayuda a sus hijos imperfectos a comprender un poco más y a recibir con fe más pura lo que humanamente hemos perdido por esa poca luminosidad que nos quitó el pecado original, pero que el bautismo regeneró en nosotros", concluyó el párroco de Sagrada Familia de Ushuaia.